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miércoles, 2 de septiembre de 2009

Chances, de Horacio Altuna


Horacio Altuna es un historietista nacido en la provincia de Córdoba de Argentina. Creció profesionalmente en Buenos Aires, pero su carrera echó vuelo en Europa, donde maduró como artista integral. Había realizado grandes obras haciendo dupla con uno de los mejores guionistas argentinos, Carlos Trillo. Entre ellas se puede nombrar la genial obra El último Recreo, en la que una bomba explota en la ciudad, y se esparce una sustancia radioactiva que mata a todos los adultos, dejando a los niños solos librados al destino y a su propia capacidad para el orden.
Altuna llegó a la cúspide de su carrera luego de 1983 cuando se dedicó a la historieta integral, dejando de lado las duplas y trabajar tanto en guión como dibujo él solo. En este estilo trabajó en su genial Ficcionario, obra de la que ya hablaremos en otro post. Y también realizó una tira diaria para el periódico Clarín en Buenos Aires.

La última página del diario Clarín fue hogar de geniales historietas, y durante más de tres décadas tuvo su lugar la historieta de temática adulta. En 1975 apareció El Loco Chávez, sobre un periodista y fotógrafo. El guión era de Trillo y el dibujo de Altuna. Salió por última vez en 1987, con su despedida, cuando el personaje emigraba a España.

Luego apareció El Negro Blanco, con guión de Trillo y dibujos de Ernesto García Seijas. Esta historieta también tenía que ver un periodista. Ambas tiras tenían una marcada catarsis de los autores y se puede notar que son un tanto autobiográficas. Esta segunda historieta trata sobre Roberto Blanco, un chanta argentino, un seductor, simpático y entrador. Se publicó desde 1987 hasta 1993.

Altuna volvió al género de enredos adultos para la tira de la última página del Clarín en 1994, con su historieta El Nene Montanaro, un chanta, mujeriego y desempleado. Un hombre que sufre por la crisis de su país y no hace nada por mejorarlo. Terminó en 2002. Las tres historietas tienen en común además de personajes entradores, mujeriegos y bien argentinos, el amor perdido. Los tres están perdidamente enamorados de una mujer que no pueden recuperar.

Chances, el Cyberpunk de Altuna

La catástrofe ya había sido muy importante en El Último Recreo. Esta vez el artista se sumerge por completo en el género cyberpunk, donde las grandes ciudades del futuro encierran una terrible soledad. En este género siempre están presentes las grandes penas del hombre, los grandes flagelos atorando las calles demasiado transitadas.

Riff es un adolescente. Se escapó de su hogar, sabe que lo vienen siguiendo. La policía tiene su foto y recorre las calles durante meses tratando de identificarlo. Pero Riff no es un joven común, su hogar no es una casa como las demás. Él fue creado mediante una nueva técnica de clonación por una gran corporación con fines muy oscuros.

La empresa se dedica a realizar clones para los hombres más ricos del mundo. El perverso fin de esta compañía es criar a los niños y mantenerlos encerrados durante toda su vida. Existen como bolsas de sangre, están esperando que el hombre rico y poderoso que los mandó fabricar sufra un ataque o tenga algún grave problema de salud y necesite que se le transplante un órgano.

Lo más siniestro es que estos niños que son criados para morir, como si fueran ganado, son criados como otros niños. Si, en soledad, pero se les enseña muchas cosas, como si los conocimientos que se les inculcan fueran a serles útiles en algún momento.

Riff logró fugarse. Es un joven virgen. No solo en el sentido sexual, sino que su mente no está corrompida por el mundo exterior. No conoce los males del mundo. No conoce la calle, las drogas, la violencia. Deberá experimentarlo todo a las corridas, y a la fuerza.

Caminará por las calles y verá las escenas más horribles y extrañas que se pueden dar en una gran ciudad. En una acera ve como un hombre y una mujer fornican, en el suelo, siendo observados por una gran muchedumbre en círculo. Él mira asombrado pero es echado por un hombre que le dice que si no paga no puede ver.

Momentos después un drogadicto se intenta suicidar, la gente se reúne a su alrededor pidiendo a gritos que alguien llame a emergencias. La policía llega y ayudan al joven. Riff ve que los policías lo reconocen y sale corriendo, junto con otro chico que también estaba metido en problemas legales. Se llamaba Lobo, y se hicieron amigos.

Muchos ayudaron a Riff, otros no tanto. Fue a ver a Marco, un hombre que lideraba un grupo político revolucionario juvenil. Pero el hombre estaba sentado masturbándose mirando videos eróticos cuando Riff entró por la ventana. Lo escuchó y le dijo que no podía ayudarlo, que él ya planteó sus ideas, que ahora ya nada dependía de él. “di mi mensaje de lucha… por la libertad… eso sirve, ¿entiendes? Ahora cada cual tiene… tiene que luchar por lo suyo”.

Riff conoció putas, viejos sabios, curas. Todas personas que vivieron una vida que eligieron para salvarse de la mierda que iba tapando la ciudad. Pero lo peor está en las venas más profundas de la ciudad. El problema más grande de la calle es la droga. Los más jóvenes se atiborran la sangre de heroína, para salvarse de ver el mundo real.

Las idas y vueltas de la vida llevaron a Riff a inyectarse. Pronto la droga lo llevó al hurto, comenzó a caminar por las calles con una navaja en el bolsillo y asaltar personas para robarles el dinero, que gastaría en heroína.

Lobo le propone un trabajo, cuando llegan allí se les dice que se trata de una película pornográfica. Pero la perversión más grande se dio en ese cuarto. El hombre que los iba a contratar les dijo Una vez que empezás es fácil, vas a ver, hasta le encontrarás el gusto. Imaginate, unos polvazos con estas chicas, y por lo demás te daremos algo que te pondrá como una moto. Lo demás está chupado, pibe. No vas a tener resistencia. Están todas drogadas, responden solo al placer. Y ni se enterarán de lo que les vas a hacer, te iremos diciendo cómo… proceder. Tendrás las navajas a mano. Tiene que haber mucha sangre, las cámaras de video ocultas grabarán todo… primero las degollarás para que… ¡eh, no te vayas, que te quedás sin tu dosis!” Riff salió de allí mientras le hablaban con el estómago revuelto.

El quiebre lo da cuando por fin termina realizando un trabajo terrible, robando unos cuerpos de la morgue para un tipo que le dijo que se podían vender bien. Tras hacerlo, Riff se tiró en el pórtico de una casa angustiado. Despertó con los golpes de la policía.

Fue devuelto a la empresa, donde fue procesado. La escena final muestra a los operarios de las computadoras con los datos de los clones, hablando del caso.

-“Pobre viejo, estaba muy mal, hacía ocho meses que necesitaba los transplantes. Pero el pibe se había escapado. Pobre viejo, tuvo que esperar ¿vos crees que después de la operación se le pasará?
-¿Así que te compraste el depto en la costa?
-Si, me empeñé algo pero sabes que sin sacrificios…
-mientras lo hagas trabajando, honestamente, ¿quién puede decirte nada?
•Computadora: ATENCIÓN, espécimen clonado Riff desvitalizado, estado postoperatorio del paciente que lo clonó en evolución satisfactoria. Chequéen ordenador. Procedan a desidentificación.
-Adiós Riff”

(y los datos de Riff se borraron de la computadora)

jueves, 26 de junio de 2008

El Último Recreo: El Señor de Las Moscas Urbano


Corría el año 1954, el escritor británico William Gerald Golding publicó una de las obras del género de aventuras más emblemática de todos los tiempos. Hay una gran tradición de novelistas ingleses que escribieron sobre naufragios y aventuras marítimas e islas fantásticas donde todo puede pasar, pero Golding puso en su novela un factor que saltaría de la página: los protagonistas son niños.
Para vivir el hombre necesita de una sociedad, necesita de sus semejantes. El hombre, en soledad pierde gran parte de lo que lo hace ser humano, pierde la cultura. Los niños de esta novela renacen en una nueva sociedad, que llevan de la mejor manera que pueden. Solo que los niños están privados de ciertos pudores y ciertas misericordias de los adultos, aunque no de sus miserias.

La crudeza de la situación fue tan emblemática que hoy en día seguimos leyendo la novela, viendo la película y viendo a Bart, Lisa, Milkhouse y compañía revivir la historia en Los Simpsons.



A principio de los años 80 Horacio Altuna (dibujos) y Carlos Trillo (Guión) empiezan a publicar El Último Recreo. Ésta dupla de grandes historietistas nos trajeron con el correr de los años obras de rotunda valoración y de una belleza singular; y con un lenguaje que combina la imagen con la palabra en maneras que no muchos pudieron lograr. Como por ejemplo Las Puertitas del Señor López, Charlie Moon, Tragaperras y El Loco Chavez.

La propuesta de El Último Recreo es la de llevar el Señor de las Moscas a una realidad urbana. Una bomba explota en algún lugar del estado de Nueva York. Ésta bomba no genera una explosión per se, ni una onda expansiva, sino que deja una radiación mortal que sólo afecta a los adultos. De ésta manera un día todos los adultos desaparecieron del mundo. Los niños tienen que arreglarselas por si mismos. No hay medios de comunicación, no hay medios de transporte, nadie sabe cuanto va a durar la comida.
Empiezan las luchas de poder, empiezan las grandes diferencias, empieza el temor, el caos.

Todos temen morir, saben que la radiación afecta a los adultos, y que si ellos crecen y alcanzan la madurez sexual, van a terminar muertos. Todos los días se ven por las calles cuerpos desnudos de adolecentes que por primera vez se dieron a conocer sus cuerpos los unos a los otros y terminaron muertos en un callejón. El temor a crecer nace en el corazón de niños que por una mala jugada del destino tienen la obligación de crecer y ser el futuro, ser el hombre del futuro, hacer que el mundo vuelva a girar.


El Último Recreo se empezó a publicar en Argentina en la revista Superhumor y luego se continuó en la FIERRO. En España se publicaron los 12 capítulos en la revista Zona 84 en 1992.

Tiene un formato especial para ser publicado en ese tipo de revistas o Albumes, ya que todos los capitulos son de 8 páginas. La longitud promedio de las entregas de las historietas de la Fierro, Cimoc, Metal Hurlant, Skorpio y tantas otras.

Ediciones La Urraca editó la historieta en dos tomos recopilatorios suplementarios de la RevistaHumor en 1991 y 1992.

Espero que la lean y que la disfruten mucho.