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jueves, 14 de mayo de 2009

El Murciélago de Ciudad Gótica

En Estados Unidos, desde hace décadas, coexisten dos empresas productoras de comics que compiten por el público juvenil. Estoy hablando de la DC Comics, creadora del famoso Superman y la Liga de la Justicia, entre otros; y Marvel Comics, conocida por Spiderman, los X-men y muchos más.

Todos los fanáticos de la historieta saben que la diferencia principal entre ambas productoras está en la psicología de los personajes. El alter ego del hombre araña, Peter Parker, es un chico introvertido y tímido traumado por no haber salvado a su tío habiendo tenido la oportunidad. Wolverine de los x-men es un mutante cuya memoria fue vaciada y lucha consigo mismo por descubrir de dónde viene. The Hulk, el increíble hombre verde, es un científico llamado Bruce Banner que fue afectado por radioactividad que cuando no puede controlarse y se enfurece deja paso a la bestia.

Pero en la DC hablamos de personajes cuya psicología nunca fue demasiado importante, siempre fueron Superhéroes felices y superamigos, sin problemas emocionales y solo preocupándose por defender al mundo de los supervillanos y en algún encuentro amoroso cada tanto con su eterno enamorado/a.

Los personajes de MC tienen problemas más reales y más profundos. Los hombres X defienden los derechos de las minorías en un mundo controlado por los medios amarillistas. Pero Superman vestido nacionalistamente con los colores de la bandera estadounidense defiende la tierra del maléfico Lex Luthor.

Los superhéroes de DC defienden al hombre del mundo exterior (justamente, con un sentido muy nacionalista), cuando los personajes de la MC defienden al hombre de si mismo.

Pero toda regla tiene una excepción, esta excepción es Batman. El hombre murciélago que esconde debajo de su capa y su máscara los peores temores y traumas.

En 1939, hace su primera aparición en la revista Detective Comics. Enseguida se destaca y gana su propia revista. El primer número de la revista Batman aparece el 25 de Abril de 1940.

En un principio el personaje era solamente un detective con un traje raro. Cuando comienza su propia publicación, la editorial pidió al autor que bajara el nivel bélico de la historieta. De esta manera Batman pasó a ser una historia más infantil, ya no usaba armas sino que prefería sus puños limpios para vencer a los maleantes.

En 1986 aparece Batman, The Dark Knight Returns, la historieta del célebre Frank Miller. En esta historia Batman vuelve después de muchos años a su querida Ciudad Gótica para limpiarla del crimen moderno. Pero esta vez hablamos de un hombre murciélago maduro y oscuro, lleno de secretos y un pasado tortuoso; y con un peso muy grande en sus espaldas, el de mantener su identidad secreta a salvo de los medios, ya que Batman no es considerado un buen tipo, sino una especie de terrorista y horror nocturno. En Gotham City sabe bien qué es esa sombra encapuchada que ronda las calles más oscuras.

Ésta historieta fue la primera en mostrarnos al nuevo personaje. La metamorfosis fue radical, convirtiéndola en una historieta mucho más interesante y madura.

La historia del murciélago

Bruce Wayne (Bruno Diaz para España y Latinoamérica) era el hijo de una pareja de alta sociedad de Gotham City (Ciudad Gótica). Una noche la familia había ido al cine a ver una película, pero a la salida fueron acorralados por un asaltante en un callejón mugriento. El ladrón terminó asesinando a balazos a la pareja, dejando al pequeño Bruce huérfano, con solo 9 años. Pero antes de escaparse con el dinero del padre y las joyas de la madre, el maleante se acerco al niño y le dijo al oído “Dime niño ¿alguna vez haz bailado con el diablo bajo la pálida luz de la luna?”

Bruce fue criado por el albacea de la familia y mayordomo Alfred, que lo cuido y lo quiso durante toda su juventud, pero siempre manteniendo la distancia de servidumbre y amo.

Bruce sufrió durante toda su infancia de de muchos problemas psicológicos por la pérdida de sus padres. Sufrió ataques de cólera y ataques de pánico, alucinaciones, paranoias y psicosis. Pero un día calló en un gran pozo en las cercanías de la mansión Wayne. En el fondo del pozo, un túnel lo llevó hasta una gran caverna subterránea oscura y húmeda. Nadie entraba en ese sitio, cuando entró cientos de miles de murciélagos lo acosaron, volaron a su alrededor chocándose contra su cuerpo, olfateándolo temerosos. De ahí en más el joven empezó a crear a su alter ego, para protegerse del dolor que atacaba su psique. Su alter ego: el Hombre Murciélago.

Con los años Bruce se entrenó marcialmente, y fabricó ingeniosos artefactos con el fin de combatir el crimen en Ciudad Gótica. Invirtió su interminable fortuna en este nuevo ser en el que se estaba convirtiendo, un ser oscuro, imparable, tenebroso, y sin piedad alguna pero dedicado a salvar al mundo de la delincuencia y los interminables males del ser humano.

Batman es un superhéroe nacido del dolor, de la pérdida. No sufrió ninguna exposición radioactiva o química ni cayó a la tierra desde otro planeta, ni es parte de una antigua raza guerrera anterior al ser humano. Solo es un niño rico con mucho dolor, no tiene poderes, solo muchos juguetes: tiene un traje blindado, con una capa hecha para frenar balas, mantener el equilibrio y hasta planear en alguna ocasión. Su auto, el Batimóvil, se mueve tan veloz como un avión y está también blindado y lleno de armamento.
El murciélago también tiene armas de la mayor tecnología y un centro de operaciones (la vieja cueva que visitó de niño) en la que convive la piedra prehistórica, el acero de la maquinaria y tecnología computarizada más impresionante, con murciélagos de carne y hueso que siguen haciendo de ese lugar su hogar: La Baticueva.

Todos los Superhéroes tienen su Némesis, tienen supervillanos. Gatúbela, el Acertijo, el Pingüino, son todos muy interesantes, pero hay uno que siempre va a ser recordado: The Joker (en español El Guasón) es un payaso horroroso y oscuro que hace lo imposible por matar al Murciélago y ser el rey del crimen en Gótica. Sus tácticas son siempre hilarantes y súper originales en el horror mismo. El Guasón, que se viste siempre elegante, tiene el rostro de un payaso cínico, pero no es maquillaje, años atrás el murciélago lo arrojó por accidente en un tanque de ácido que le deformó todo el rostro. Mucho antes de eso El Guasón era un gangster común, pero dueño del hampa en Gotham City. En la Primera película de Batman, en los 80s nos cuentan que su nombre era Jack Niper, y que de joven era asaltante, y había sido el maleante responsable de la muerte de los Wayne. El personaje fue reinventado para la nueva película, The Dark Knight. En este caso, las cicatrices de la cara del Guasón quedan en el misterio, incluso, él mismo cuenta diversas historias sobre lo que le ocurrió en la cara pero nunca sabremos cual de esas era la cierta, o si alguna lo era.

viernes, 13 de marzo de 2009

Ciudad Gótica, a través de los años

Ciudad GGotham City es una megalópolis moderna, terrible, oscura y abyecta. Es la ciudad que da marco a las historias de Batman, el personaje de historietas más contradictorio de la historia de este género. Es un justiciero anónimo, pero es brutal, y es una sombra que recorre las paredes de la terrible ciudad llevando el pavor a los criminales de todas las calañas.

Gótica es un lugar lóbrego, inspirado en las más terribles pesadillas cyberpunk, mezcladas con los escenarios de la literatura de terror del siglo XVIII. Es un sitio que durante el día es tan peligroso como los peores rincones del mundo, pero de noche se convierte en una cueva de ratas, atestada de la mugre dejada por la sociedad, las personas que ésta les dio la espalda y se convirtieron en ladrones, violadores y asesinos; con un grado de indigencia mayor a grandes ciudades europeas y americanas; con altos rascacielos llenos de oficinas donde trabajan personas sin rostro y que ganan su dinero para poder mantener sus pequeños apartamientos, en grandes rascacielos. Tampoco falta, por supuesto, el crimen organizado, y las luchas de poder, mafiosas y políticas, o ambas a la vez. Pero como en todas las cuevas de ratas, allí se encuentra también el silencioso Murciélago.

La imagen de Ciudad Gótica cambió con los años, al igual que cambió el mismo personaje de Batman. En sus comienzos Gótica era una ciudad misteriosa y siniestra, como en los comics de Dick Tracy. Pero era justamente porque Batman comenzó a publicarse en una revista llamada Detective Comics en 1939.

Luego de varios años, después de la realización de una extraña película, y con la consagración del personaje en el género de superhéroes, ambientado de cierta manera para convertirlo en algo más infantil, sin tanta violencia ni material bélico (que recordemos, en Batman siempre fue muy importante el extravagante armamento), nació el Batman de la tele. Las aventuras del Batman colorinche, con sus cejas blancas pintadas sobre su máscara, acompañado de Robin, su eternamente joven “santo” compañero, llenas de ¡POW! ¡CRASH!, es una serie de los años 60’s protagonizada por Adam West. Es naive e inocente, en comparación no solo de los comics y películas posteriores, sino también al pasado detectivesco de sus comienzos.

La serie mostraba una ciudad muy de la época. Nadie le prestaba demasiada atención a la metrópolis, durante los 60’s era más entretenido ver villanos de brillantes colores, peleas a puño limpio con músicas aceleradas y todos felices y contentos. Batman siempre estaba allí y derrotaba a los malos, sin que nadie se pusiera a pensar porqué nunca se lo veía a él y a Bruce Wayne a la par. La ciudad, de pronto había quedado de lado.

Durante la década del setenta, de a poco, junto con los cambios que había traído la guerra de Vietnam, que los estadounidenses perdieron espectacularmente, aplastando, aunque por poquito tiempo sus ideales nacionalistas y optimistas, y sus ansias de ver el mundo a sus pies. La depresión general del público permitió a los dibujantes y guionistas del comic hacer hincapié en tramas más adultas y complejas. Por supuesto, no podemos esperar de un comic de superhéroes de la DC comic una historieta oscura y terrible en los setentas, cuando la gente todavía quería Woodstock, luces y colores.

La ciudad se fue convirtiendo de a poco en una oscura versión de Nueva York, o, según otros dibujantes de Pittsburgh, Pensilvania. Se fue aumentando la desesperación, la estrechez, y la altura de la metrópolis. Pero todo era un preámbulo hacia la década del 80’, donde el diseño se convirtió en uno de los principales focos del cine y el comic.

En los 80’s el público se volvió a enamorar del Cyberpunk, el género que nos muestra un futuro oscuro y distópico, donde la tecnología nos está consumiendo de a poco, donde las ciudades dejaron de ser lugares donde vivir, y se convirtieron en grandes organismos vivientes. Metrópolis, la excelente película de Fritz Lang nos es el mejor caso. Katsuhiro Otomo, el director de Akira realizó una remake del viejo film, pero esta vez en animé en 2001.

Pronto Batman también se vio afectado por este nuevo ennegrecimiento de diseño de los 80’s. En 1986 apareció el comic The Dark Knight Returns, de Frank Miller, que fue la primera vuelta de tuerca al personaje, el primer comic que no lo mostró más como un buen tipo, sino como un traumadísimo niño, con una máscara de murciélago que aterroriza a los criminales de la ciudad más oscura del mundo.

Gótica se convirtió, pronto, en un lugar más terrible que nunca. Lo más correcto para describir Gotham City es la Arquitectura Fascista y el Constructivismo Soviético. La imponencia y monstruosidad de la ciudad está planeada para hacer sentir chiquito al hombre, hacerlo sentir observado, controlado y temeroso de ofender a dios, a las autoridades, o a quien sea que tenga el poder. El temor es la clave del fascismo.

Tim Burton supo plasmar estas cosas en su film de 1989 Batman, en el cual cuenta los comienzos del enmascarado y el genial Joker, el bromista más pesado del cine y a literatura ¿Qué mejor manera, para el enmascarado, de festejar su 50º aniversario que esta, con Tim Burton, Michael Keaton, Kim Basinger y Jack Nicholson?
Burton continuó con su genial gótica, pero fue reemplazado por Joel Schumacher, quien realizó la tercera y cuarta película del film. Gótica, según Schumacher no es monstruosa ni fascista, es una suerte de cabaret inmenso lleno de luces brillantes.

El tercer director que dedicó su tiempo al Murciélago fue Christopher Nolan, con sus geniales Batman Begins y The Dark Knight (que se convirtió en la mejor película de Batman). La Ciudad Gótica que nos presenta Nolan sigue siendo terrible, pero mezcla en su fascismo un profundo capitalismo moderno: el centro absoluto de la ciudad es la altísima y soberbia Torre Wayne, de donde parten las tuberías y los monorrieles de la ciudad.

Como verán, Gotham no es solo un poco de violencia, un par de gárgolas y muchos batijuguetes, es mucho más, aunque Schumacher no lo viera.